"Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad". - Aristóteles

05/10/2010

1995

  • - Bueno, comencemos… - me dije con un balde con agua y una escoba en la mano, y comencé a caminar por los pasillos del archivo.

Anoche la neblina en los archivos era algo permanente, al parecer una crisis leve había llegado, No tengo registros de lo que hizo o no el consiente pero si vi lo que hizo y cometió un error. Debo hablar con esa persona y explicarle que no fue así; que se interpreto mal lo que el consiente de este cuerpo quería decir.

  • - Caro, ¡Estúpida! – dije limpiando el suelo con vomito en el pasillo de sentimientos – ahora yo tengo que limpiar en un lugar donde los sentimientos no eran lo que son – una pequeña risa escuche detrás mío, gire mi cabeza para observar.

Era pequeña, enana, minúscula, de cachetes redondos y rojos, de ojos pardos y cabello pelirrojo combinado con rubio, era todo un infante europeo, no sé de donde salió. De vestido rojo escocés y con un abrigo gris, con un globo en la mano.

  • - ¿Qué haces aquí? – le dije

Me mira espantada, y corre al otro lado del pasillo.

  • - Maldita sea, se ha marchado – deje caer la escoba y salí tras ella.

Corrí por los pasillos siguiendo el sonido de los zapatos de charol que invadían los pasillos con eco. Doble en el pasillo de 4 años, allí esta, de pie, dándome la espalda, ya no tenía en sus manos el globo.

  • - ¿Por qué te saliste de tu archivo? - le dije acercándome con cuidado
  • - Anoche recordé cuando iba en el avión, alejándome de mi casa – dio media vuelta, sus ojos estaban rojos, sus mejillas también, y su cicatriz era lo único que resalta con un color blanco en su mejilla roja.

  • - Maldita sea, ¿Por qué recordaste eso? – mire al cielo.

1995, aeropuerto Arturo Merino Benítez, edificio actualmente es de carga.

Caro camina de la mano con Pilar quien va de la mano de su madre.

  • - ¿Dónde estamos? – dijo caro
  • - En Santiago – agrega Pilar quien se suelta de su madre.
  • - Pilar, quiero irme a casa –
  • - Pero esta es nuestra nueva casa – dice pilar con una sonrisa.

Al subirse al automóvil, el viejo Plymouth Volare, las pequeñas se sentaron en el asiento trasero, cada una pegada a una de las dos puertas. Pilar mira impresionada y alegre los grandes edificios de Santiago, en cambio, caro observa con miedo como los edificios se le vienen encima, como la gente camina sin sentimientos y encerrados en una rutina.

El auto se detiene en un disco pare, en la esquina, caro observa a una mujer que se tropieza y cae al suelo, nadie la ayuda, todos pasan a su alrededor, sola vuelve a levantarse y continua caminando, el auto se marcha.

  • - No me gusta Santiago – se aleja de la venta, frunce el ceño mientras cruza sus brazos e infla sus mejillas rojas como tomates - … es feo – se afirma contra el respaldo del asiento.
  • - Pero Carito, si Santiago no es malo – agrega su madre
  • - No me gusta, quiero irme a casa – sus mejillas aun están infladas
  • - Ya no pongai weona, esta es tu nueva casa y te guste o no viviremos acá – agrego su padre con tono de enojo.

Caro mira por la ventana y ve una vía de tren rodeada de basura, el auto da vuelta en la carretera y pasa por frente al matadero de Pedro Aguirre Cerda, Caro frunce el seño.

  • - Quiero a mi abuela – agrega con los ojos llorosos
  • - A no, mamá la caro comenzara a llorar de nuevo – agrega Pilar quejándose
  • - Ya, tranquilita, que llegaremos donde la abuela - agrega su padre doblando en la primera esquina después del matadero.
  • - Carito, no llores – su madre dio media vuelta en el asiento y le soba la cabeza a Caro

Caro por su parte, esconde la cabeza entre sus hombros, acerca sus rodillas a su rostro y abraza sus piernas, esconde su rostro tras las piernas.

Su padre frena y les pide que se bajen del auto. Caro aun en posición fetal se rehúsa. Su padre abre la puerta de Caro y la toma del brazo y la saca de un tirón.

  • - Te dije que salieras, mierda – grita mientras deja a Caro en la vereda.

Esta queda de pie, pálida y sin palabras.

“Aunque no lo crean, el padre de caro, tiene epilepsia, mínima, pero la tiene, a su vez podemos mezclarlo con bipolaridad… ”

Al entrar a la casa, leo los recibe en el living.

  • - ¡Leo! – grita caro corriendo hacia él y aferrándose de la pierna de este.
  • - Carito… suéltame – agrega caminando hacia su padre
  • - Caro, suelta al leo – Pilar se acerca a caro y la toma del brazo, arrancándola de la pierna de su hermano.

“A diferencia de pilar y caro, leo era mitad hermano: fue abandonado por su madre, una circense, en los brazos de su padre quien recién había entrado a las F.F.A.A. Morenito, de ojos profundos y de cabello oscuro y grueso era un joven alegre y sin problemas, de esas personas que son una en un millón.

Ya era de noche, y todos duermen, Caro por su parte mira por la ventana como pasan los aviones sobre la casa de su abuela. Pilar se despierta.

  • - ¿Por qué no te duermes? - dice Pilar acercándose a la ventana.
  • - Quiero que la abuela me lea el libro del Tata –
  • - Pero caro, la abuela esta en punta arenas, ya no vivimos allá –

  • - ¿Cuándo volveremos? – caro le dirige una mirada de melancolía
  • - Nunca – Pilar se dirige a la cama y se tapa con las frazadas.

Caro mira por la ventana mientras desde el patio se escuchan los llantos del Sam

Bajando la escalera, con una frazada, caro se dirige al patio, con su pijama de pingüino, sale, y toma al Sam en brazos y lo carga al interior de la casa, llevándolo al living, lo cubre con la frazada y duerme con él en el sofá.

A la mañana siguiente…

  • - ¡SUREÑA ESTUPIDA! – la anciana levanta la mano y golpea de una veloz cachetada a Caro quien la mira con odio.
  • - No se atreva a volver a levantarle la mano a mi hija – grita la madre de caro quien se interpone entre la anciana y la niña.

  • - Tus hijas son unas vulgares – grita la anciana – igual que tu, maldita

Pilar toma a caro de la mano y la corre a la puerta. Caro se suelta y empuña sus manos con fuerza, cierra los ojos y grita:

  • - ¡¡VIEJA WEBONA!! – caro abre los ojos y ve a su padre frente a ella, una segunda cachetada hace que caro gire el rostro en noventa grados.

Caro mira a su padre quien comienza a gritarle, no escucha su voz, solo ve la mano de este que la toma desde el cuello y la lleva al baño.

  • - Ahí te quedaras hasta que te disculpes –

Caro, aun no reacciona, se queda de pie frente al escusado, mientras Sam entra por la gran ventana al lado de la ducha, junto a Pilar quien se acerca a caro llamándola.

  • - Tú te lo buscaste sola – agrega Pilar acercándose, acerca su rostro al de caro - ¿Caro?

Los ojos de caro miran al fondo del escusado, no reacciona, ni siquiera pestañea.

Caro realmente no recordaba en ese momento lo que sucedió, fue hasta hace dos años que comenzó a recordar hechos de su infancia que se borraron cuando comenzó con su epilepsia.